Regresa a tu respiración

Respirar…. una función involuntaria y elemental para vivir que nos acompaña a lo largo de nuestras vidas. Dependiendo de cómo estemos experimentando cada momento, ésta se mostrará de forma diferente y marcará un ritmo acorde con lo que ese momento acontece. Podrá ser lenta, rápida, entrecortada, suave, etc. Ella sigue su camino sin que nosotros tengamos que estar atentos, nos acompaña día y noche. Aparece desde el momento de nuestro nacimiento y desaparece el último día de nuestra vida.

Aparecen situaciones en nuestro día a día que hacen que la respiración cobre una mayor relevancia porque nos avisa o alerta que debemos prestar atención a una situación que requiere de nosotros. El estrés diario que forma parte de nuestro día, la ansiedad, emociones desbordantes, hacen que nuestra respiración se descontrole, que tengamos la sensación de no poder respirar. Entonces “perdemos el control”, incluso podemos llegar al desmayo como mecanismo que nuestro cuerpo utiliza para que la respiración pueda recuperar su normalidad.

El gran descubrimiento para muchas personas que han tenido que enfrentarse a situaciones de estrés y han buscado ayuda en “Programas de reducción del estrés” ha sido la RESPIRACIÓN. Han encontrado en la atención regular a su respiración una nueva forma de relacionarse con ella. En la práctica de la meditación se recomienda empezar por ejercicios sencillos que te invitan a focalizar tu atención en la respiración mientras meditas, haciendo que regreses una y otra vez al momento presente. También puedes prestar atención a tu respiración en diferentes momentos del día, independientemente de los que estés haciendo; por ejemplo: antes de comenzar a trabajar, después de comer, mientras das un paseo, antes de arrancar el coche para regresar a casa, etc.

Los beneficios que las personas descubren con la respiración consciente es que el mero hecho de dedicar un tiempo a prestar atención a la respiración nos hace estar concentrados, mantener un foco de atención. Si los pensamientos van como el torrente de un río y te atrapan por completo, poner atención a tu respiración te hace regresar al momento presente y vivir la experiencia del Ahora.

Conectamos con nuestro cuerpo, y nuestra energía está disponible para poder utilizarla de una forma más útil en ese mismo instante. Nuestra mente y cuerpo se calman, tendemos a relativizar y tomar cierta distancia de aquellas situaciones, pensamientos o conductas que nos atrapan y nos hacen reaccionar de forma impulsiva. Pasamos de actos impulsivos a respuestas más reposadas y coherentes con nosotros.

La práctica sostenida en el tiempo traerá múltiples beneficios que sólo podrás descubrir con la constancia, compromiso y paciencia. La respiración se convertirá en tu aliada, el hecho de observar nuestra respiración nos entrena para mantener estados de calma y sosiego en nuestra vida que nos hace conocernos mejor y ser más dueños de nuestro destino.

“Respirar atentamente, no sólo respirar, mantenida en la conciencia, acaba, como cualquier otra cosa, transformándose” Jon Kabat Zinn

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