Ocio Compartido

¿Cuántos minutos estamos con nuestros hijos al día?
¿Cuántas horas nos comunicamos con ellos a la semana?
Dediquemos, si os parece, unos minutos a reflexionar sobre las respuestas a las cuestiones anteriores.

Hace tiempo que, como psicóloga y madre de dos niños, me planteé estas preguntas y yo misma me sorprendí de las respuestas: Era mucho menos tiempo y de menos calidad del que me hubiera gustado. Me di cuenta de que, a pesar de estar todo el día con ellos, realmente NO “estaba” con ellos; me limitaba a poner orden, organizar, hacer comidas y cenas, preparar ropa y uniformes, cuidar higiene… Pero a la hora del tiempo de Juego, a la hora de pasarlo realmente bien, llamaban a Papa. Esta toma de conciencia me reveló la necesidad de un cambio anhelado por mi parte: Me di cuenta de que el tiempo pasa muy deprisa, de que no vuelve atrás y que los tres años y medio tan preciosos de mi hijo no iban a volver y decidí impregnarme de aquello… sin descuidar lo demás. Decidí COMPARTIR con mi FAMILIA el OCIO, practicar el OCIO COMPARTIDO.

¿Qué es el OCIO COMPARTIDO? y ¿Qué objetivos persigue?

Ocio CompartidoEl ocio compartido es ese tiempo que invertimos en compartir tiempo libre con los nuestros, se trata de implicarnos en las actividades, no de ser meros espectadores o de “llevar y traer” y organizar… Es “ESTAR” en la situación y formar parte de ese momento.

Implica jugar, cantar, bailar, participar, reír, acompañar, ganar, perder, ser uno más… Poner toda nuestra energía e intención en aquello que estamos haciendo, sin pensar que es una actividad de nuestros hijos, sino algo para nosotros mismos, un regalo que nos hacemos en familia, del que llegaremos a disfrutar enormemente y querremos repetir de manera habitual.

Este tiempo de ocio compartido tiene grandes beneficios para nuestros hijos y para todos los implicados:

  • Mejorar la autoestima de nuestros hijos.
  • Mejorar la comunicación familiar (tanto de la pareja como de padres e hijos).
  • Favorece un mejor conocimiento de nuestros hijos, de sus capacidades, gustos e intereses, de su manera de relacionarse en un entorno diferente, de sus cualidades y rasgos de personalidad.
  • Favorece que nuestros hijos nos conozcan mejor a nosotros.
  • Supone un reconocimiento personal a nuestros hijos, es ofrecerles nuestra atención y dedicación, dedicarles nuestro tiempo (que es de lo que más carecen).
  • Favorece que los tratemos como personas, como individuos independientes con capacidades y opiniones propias.
  • Mejora la creatividad.
  • Mejora el estado de ánimo de la familia.
  • Genera nuevas oportunidades de compartir el tiempo libre en familia.
  • Mejora y favorece las relaciones personales.
  • Supone un aprendizaje para todos los implicados ya sean niños o adultos.
  • Mejora la relación de pareja y la relación entre hermanos.
  • Da una posibilidad a los hijos para que puedan enseñar algo de manera explícita a los padres (Aunque nos enseñan a diario sin ser conscientes de ello) y los posiciona en una enriquecedora posición de superioridad.

Quiero aprovechar este espacio para invitaros a practicarlo, para que compartáis el ocio con vuestras familias y para que lo hagáis de una manera activa, desde dentro de actividad.

Algunas sugerencias que se me ocurren son:

  • Proponer a nuestros hijos que nos enseñen algo que ellos hagan (deporte, hobby…).
  • Organizar salidas al aire libre (senderismo, escalada, barbacoas, conocer pueblos cercanos).
  • Organizar actividades en casa: Juegos de mesa, lecturas, videojuegos…
  • Visitas a sitios que ellos propongan.
  • Cocinar todos juntos, algún platos que ellos elijan.
  • Participar de sus aficiones.
  • Favorecer debates en los que puedan dar su opinión que debe ser respetada y tenida en cuenta.

Quiero aprovechar este artículo para que, todas aquellas personas que lo lean y que lo estimen oportuno, publique sugerencias de actividades o planes a hacer en familia que hayan experimentado y que les haya aportado beneficios a toda la familia en general.

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1 Comment

  1. Javier

    Gracias Carmen. Me parece un artículo que resume en pocas palabras un mal endémico de esta sociedad consumida por la tecnología en la que por su uso o por su omisión siempre estamos pendientes de ella lo que nos ausenta de la realidad y no nos deja ver ni disfrutar con las personas que tenemos delante, en este caso nuestros niños. Aparte propones de manera acertada algunas soluciones para poner en práctica en cualquier momento con nuestros hijos.
    Me gustaría preguntarte, ¿Cómo se puede compatibilizar el estrés y el cansancio de la vida laboral así como la abstracción de la realidad que nos facilita la tecnología, con la participación habitual en los juegos de nuestros niños?