La autoestima

LA AUTOESTIMA:

ME QUIERO, NO ME QUIERO

¿Cuántas veces hemos deshojado una margarita pensando en aquella persona? Me querrá o no me querrá….

¿Qué nos respondería la margarita si se lo preguntamos de nosotros mismos? Es decir, ¿nos queremos o no nos queremos? Aunque parece sencillo responder a estas preguntas resulta difícil de contestar a poco que nos paremos a reflexionar.

¿Me quiero? ¿Me respeto? ¿Me llevo bien conmigo mismo? ¿Soy mi amigo? Es sorprenderte observar la cantidad de momentos en los que contestamos de manera negativa a estas cuestiones. Yo propongo el siguiente reto: “Conócete y aprende a quererte”Felizmente_autoestima_blog

¿Cómo?

  1. Las “Gafas de OBJETIVIDAD”: Yo creo que lo más sensato para conocernos es sentarnos frente a un espejo con las “gafas de la objetividad” puestas y de manera sincera y sin prejuicios hacia nosotros mismos hacer un listado de todas aquellas cualidades y defectos que nos encontramos; Esta es una complicada tarea donde lo que sentimos hacia nosotros mismos muchas veces no nos deja pensar con claridad….
  2. Análisis de los resultados: Una vez conseguido, vamos a mirar de frente ese listado y vamos a creernos de verdad esas cualidades, las asimilamos y las hacemos nuestras, las debemos tener presentes siempre y en todo momento; Después, vamos a detenernos en los “defectos” o “aspectos a mejorar” y pensar qué queremos hacer con ellos. Igual queremos mantenerlos porque me ayudan de alguna manera a conseguir algo o por el contrario decidimos cambiarlos…. De ser así, debemos dejarlos en un “archivo” de tareas pendientes y abordarlo más adelante.
  3. Aceptación de los resultados: Ha llegado el momento de “aceptarnos” de reconocer y ser consciente de quienes somos. De reconciliarse con aquella persona que el espejo me devuelve. Somos una combinación de cualidades y defectos que es lo que nos hace únicos, es lo que nos da identidad y debemos creer que nos tenemos a nosotros mismos antes que a nadie más; Así, cuanto antes nos reconciliemos con nosotros mismos, antes conseguiremos sentirnos bien y aumentar nuestro bienestar.
  4. La importancia del “Perdón”: Debemos ser comprensivos con nosotros mismos, tratar de entender por qué hemos actuado, pensado o sentido de determinada manera en determinado momento. Ser tolerantes con nosotros mismos y no actuar de juez inflexible que no levanta castigos. Os animo a que tratéis de comprenderos, y que desde esta toma de consciencia y comprensión os queráis y os améis, os propongáis cambiar en los aspectos que consideréis oportunos y vayas rehaciéndoos y creciendo en el camino de la vida.

La autoestima es algo que se va fraguando desde edades muy tempranas; Ya desde muy pequeños el niño busca su reflejo en el “espejo” de las miradas de sus seres queridos y comienza a crear una imagen y un concepto de él mismo que perdurará en el tiempo. Es por tanto una realidad interna con la que convivimos desde muy pequeños y viene bien “resetear” y actualizar esta autoimagen y este autoconcepto de vez en cuando. Podemos encontrarnos que, con el paso de los años…muchos de los “no puedo, no soy capaz” que aprendimos y asimilamos en un determinado momento están en condiciones de pasar a una nueva realidad, la del presente, la del “Ahora sí puedo”, “ya tengo los recursos”, “ya sé cómo hacerlo”. ¡¡Ánimo y a quererte!!

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2 Comments

  1. Ruth Maldonado

    Buenas tardes, soy de venezuela estoy interesada en recibir información de ustedes. Bendiciones

    • muyfeliz

      Encantados de mantenerte al tanto de nuestras actividades y de nuestros boletines. Tomamos nota de tu email para incluirlo en nuestra lista de contactos.
      Un gran abrazo,
      Equipo de Feliz-Mente

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